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La clase de Laurent
Cantet, ganadora de la Palma de Oro en 2008, no ha sido exhiba aún en Venezuela
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Cine en Venezuela en 2009:
reducción al absurdo
En 2009 se
esfumó la esperanza de atenuar la colonización de las pantallas de cine
de Venezuela que despertó el leve aumento en la cuota de mercado del
cine nacional y la diversidad en general el año pasado. Se exhibieron
200 largometrajes en cines de Venezuela, según la cuenta que lleva el
Circuito Gran Cine, corregida por
Vértigo para incluir los
datos publicados por Amazonia Films –el
CNAC no difunde estadísticas al respecto–. Eso representa una reducción
de 23% con respecto a 2008, según cifras de la misma fuente privada, lo
que puede considerase como reflejo de la baja en la producción de
Hollywood por la crisis económica mundial, que en Venezuela se tradujo
en una reducción de 2% del PIB. La cifra de películas exhibidas fue
incluso 3% menor que la de 2007.
La cuota de pantalla del cine nacional se
contrajo de 34 títulos en 2008, lo que significó 13% del total, a 10 en
2009 –la cifra incluye una coproducción con Puerto Rico y un documental
que se exhibió únicamente en video–, lo que representa 5% del total de
lo exhibido. La del cine de América Latina se redujo también: de 35
filmes el año pasado (12%) a 12 en 2009 (6%). La cuota de pantalla de
Estados Unidos, en cambio, subió a 68% con 136 títulos, la misma
cantidad que en 2008, cuando fue 53% del total mientras que en 2007 fue
de 52%. Lo mismo ocurrió con la de Europa, que fue de 43% en 2009 y en
2008 de 38%. La suma da más de 100 porque se considera la múltiple
nacionalidad de las coproducciones, algo cada vez más común por la
globalización.
El deterioro cuantitativo tiene un reflejo en la calidad de los
filmes exhibidos. Un indicador objetivo es la programación de títulos
premiados en los festivales internacionales, que son los filmes que en
el mundo se manejan como referencias de lo que es el cine de arte. No
fue proyectada en el país en 2009 la ganadora de la Palma de Oro en
Cannes este año, La cinta blanca
de Michael Haneke (Das weisse
Band), ni la del año pasado,
La clase de Laurent Cantet (Entre
les murs), aunque sí la ganadora
del León de Oro en Venecia en 2008, El luchador
de Darren Aronofsky (The
Wrestler), quizás porque el actor
principal, Mickey Rourke, estuvo nominado al Oscar. Tampoco se vieron la
ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín, la cinta peruana
La teta asustada de
Claudia Llosa, ni la uruguaya Gigante
de Adrián Biniez, que ganó el Oso de
Plata a la mejor ópera prima y otros dos premios en el mismo certamen.
Amazonia Films premió con 30.000 dólares a Tony Manero
de Pablo Larraín, de Chile, en el
Festival de Cine de La Habana en 2008, con 5.000 dólares para el
director, pero no la ha traído aún a Venezuela. También recompensó con
25.000 dólares a la cinta mexicana Parque Vía
de Enrique Rivero, con 5.000 dólares
también para él, por ser la mejor ópera prima, y sigue sin ser vista en
el país, a pesar de que ha pasado más de 1 año de eso.
Si Amazonia distribuyó 36 películas en
2008, lo que representó 14% del total, este año sus títulos fueron 12,
lo que da 6%. Eso hace manifiesto que el sueño de una distribuidora de
capital público que equilibre el mercado ha sido sólo eso, un sueño. La
realidad es una empresa pequeña que cumple una labor importante pero
modesta. Blancica, con 61 películas, tuvo una participación de mercado
de 30%, que se eleva a 42% si se considera su asociación con Warner y
Columbia. El año pasado era de 29% y 33%, respectivamente. El competidor
más cercano, Cines Unidos, distribuyó 33 títulos, 17% del total, y 49
tomando en cuenta su vínculo con Fox, lo que da 25% en total. El año
pasado tenía 17,5%. Detrás de ellas vienen UIP con 29 filmes (15%) y
Disney con 17 (9%). Las independientes Séptimo Films y Films sin
Fronteras distribuyeron entre las 2 un total de 5 películas (3%). El año
pasado fueron 4.
Estas cifras, aunque son
aproximativas, ponen de manifiesto que las políticas del gobierno
nacional para diversificar y mejorar la calidad de la oferta
cinematográfica en el país siguen sin dar los frutos esperados. Pudo
imaginarse que sí el año pasado, cuando Amazonia, independientemente del
resultado comercial de sus operaciones, llegó a ser la tercera
distribuidora en el país por lo que respecta al número de títulos, cerca
de Cines Unidos. Pero eso terminó siendo un espejismo producido por los
extraordinarios ingresos petroleros. La realidad es que Amazonia no
tiene la capacidad económica de importar el número necesario de títulos
para incidir significativamente en la oferta ni operativamente pudo
efectuar el número suficiente de compras de películas de calidad
–de los 12
largometrajes que distribuyó 3 fueron venezolanos, otro una coproducción
con Venezuela y 3 llegaron a su catálogo por festivales organizados por
la empresa o con los que Amazonia está asociada–.
De esto se desprenden 2 conclusiones: que la distribuidora debe tener
mucho más apoyo del estado, en primer lugar, y que de ninguna manera
puede pensarse que el problema cultural de la distribución puede
resolverse básicamente de esa manera.
El año que termina ha sido
de reducción al absurdo de la forma rígidamente estatista de pensar, así
como la persistencia del predominio de Blancica, Cines Unidos y las
majors estadounidenses reitera que libertad de comercio y pluralidad no
significan lo mismo, ni es para nada garantía de calidad. La lógica
impone la necesidad de adoptar políticas diferentes, que podrían
comenzar por la simple puesta en práctica de lo establecido en la Ley de
Cine, que obliga a cubrir la cuota de pantalla del cine venezolano,
cuando no hay películas suficientes, con títulos culturalmente
relevantes. También podría establecerse una cuota de pantalla para poner
coto a los excesos del cine estadounidense –no más de 50% no pareciera
ser en modo alguno un abuso y no nos dejaría a todos sin los
blockbusters espectaculares de Hollywood que también queremos ver– y
habría que tomar por fin las medidas que conduzcan a cambiar la
situación actual del mercado, que tiene como base la existencia de sólo
dos circuitos nacionales de exhibición comercial, vinculados
respectivamente con las distribuidoras Blancica y Cines Unidos, una
integración vertical que no es sana. Únicamente así podría existir la
posibilidad de una competencia capaz de traducirse en más diversidad. Y
aún eso sería necesario pero no suficiente. Además de obligaciones hay
que crear oportunidades para que un sector privado diverso pueda
convertir en negocio el enriquecimiento de la oferta cinematográfica con
títulos de calidad y de variadas procedencias, lo cual requiere,
finalmente, cambiar las políticas económicas que han conducido a la
recesión con inflación, con inseguridad jurídica y con dólares que sólo
pueden conseguirse oportunamente a un precio exorbitante. El cine no
funciona en una economía que no marcha.
Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info
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ilritjji Agregado: 11 Marzo 2010 / 12:03 PM
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Andrea Gouverneur Agregado: 29 Diciembre 2009 / 5:17 PM
Claro que esa y muchas otras informaciones deberían estar en la pagina web, espero que podamos resolverlo muy pronto. Por ahora te envío las cifras que tengo a mano en este momento. Que bueno que en el animo de todos este que las cosas mejoren!
Pablo Gamba Agregado: 29 Diciembre 2009 / 10:26 AM
Estimada Andrea Gouverneur:
No es sospecha de nada. Es apenas cierta sensación de desconcierto, que persiste a lo largo de los años, además, porque el Incaa, Imcine y Proimágenes de Colombia publican cifras sobre la taquilla de las películas nacionales y otros datos sobre el mercado en sus boletines de fin de año, y el CNAC no. De su comentario acerca de las deficiencias del organismo se desprende que usted tiene un interés sincero en que las cosas cambien para mejor, que es tambien el espíritu de mi comentario. Si esas cifras están a disposición de todos, ¿por qué no las publican en su página web y las difunden a través de un boletín, como hacen los organismos similares de otros países?
Andrea Gouverneur Agregado: 28 Diciembre 2009 / 5:44 PM
Pablo, me parece interesante y acertado el artículo,sin embargo,creo que el hecho de que se exhiban menos películas nacionales es solo un lado del problema y como,lamentablemente, no es solo nuestro, debemos debatir mas sobre el tema.
La información del Cnac esta a la disposición de todos y no hay nada "sospechoso" en el asunto fuera de que somos una Institución con muchas deficiencias. Recibe un saludo
Pablo Gamba Agregado: 24 Diciembre 2009 / 7:31 PM
Las cifras de asistencia a películas venezolanas este año las publicó "El Universal", también de fuente privada. En años anteriores el colega Ángel Gómez había logrado obtenerlas del CNAC pero esta vez no pudo. Las usaré la semana que viene, cuando escriba sobre el cine venezolano en 2009.
Patricia Agregado: 24 Diciembre 2009 / 11:57 AM
Pablo: Muy acertado y para que todos los sectores, nos preocupemos.
Puedo busar cifras de este año, pero no serán alentadorsas. Las pelis más ganadoras (excepción de Macuro), vendrán el año q viene.
Hay que escribir, y eso lleva a pensar.
Charles Martínez Agregado: 24 Diciembre 2009 / 7:52 AM
Como siempre acertado, dando en el nervio Pablo!
DANIEL RUIZ HUECK Agregado: 24 Diciembre 2009 / 3:31 AM
Muy buen artículo Mr. Gamba.
Ahora pregunto: ¿sera que la ley no se aplica porque nosotros los cineastas no aplicamos nuestros derechos? ¿existieron filmes de arte o de interés cultural que fueron rechazados por las exhibidoras?
Lo que no ve en tu artículo, es el share de mercado de los filmes nacionales. ¿porque esa información es tan, pero tan secreta? ¿no sebería de esta al alcance de todos? Me parece sospechoso, me parece extraño. |
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