 |
crítica
 |
 |
 |
| Letter on the Blint for
the Use of Those Who See |
 |
|
 |
|
|
Un elefante en la Bienal
Whitney
La más importante de las obras que se presentan en la exposición Acciones
Disolventes del Centro Cultural Chacao es de un venezolano: Letter on
the Blind for the Use of Those Who See (Carta sobre los ciegos para
el uso de aquellos que ven, 2007) de Javier Téllez. Es un cortometraje
que fue estrenado en la Bienal Whitney en 2008, en Nueva York, realizado por
un artista nacido en Valencia y residenciado en esa ciudad de Estados
Unidos, que ha hecho instalaciones críticas de las instituciones, como
Extracción de la piedra de la locura (1996), en la que reprodujo un
pabellón del hospital psiquiátrico de Bárbula en el MBA, en
Caracas. Carta sobre los ciegos…
es un documental rodado en 16 mm, en blanco y negro, cuyo dispositivo
dramático está inspirado en la parábola india de los seis sabios ciegos que
describen un elefante: uno dice que es como una pared; otro, toca la trompa,
cree que es como una serpiente; otro lo compara con un árbol, otro con una
cuerda, etcétera. La historia fue también la inspiración de Gus Van Sant
para hacer Elephant (2003). En la cinta de Téllez, un elefante entra
espectacularmente en la piscina vacía del parque McCarren, en Brooklyn,
Nueva York, y seis ciegos repiten la experiencia del cuento y dan su
testimonio de lo que perciben del animal. El registro de la forma como cada
uno de ellos toca el elefante se alterna con primerísimos primeros planos de
los ojos de los invidentes –que algunos cubren con lentes oscuros pero otros
dejan al descubierto– y un plano de un costado del animal, cuya piel llena
la pantalla de un misterioso altorrelieve.
Es una forma simple y lúcida de tratar de representar para aquellos que
vemos la experiencia sensorial de los que se encuentran privados de la
vista, que recientemente tuvo otro intento en el cine comercial, en el filme
Ceguera de Fernando Meirelles (2008). En esa cinta la misión recayó,
paradójicamente, en la fotografía de César Charlone. Téllez optó por el
sonido, a la vez que con las imágenes de los ojos muertos de los ciegos y la
pared que parece ser la piel del elefante subraya los límites que impiden al
espectador conocer –¿sería mejor decir padecer?– la experiencia de la
ceguera. Lástima, por esa misma razón, que el montaje de la exposición en el
Centro Cultural Chacao hace que el sonido de las seis obras que se exhiben
se entremezcle entre sí, en un galimatías que impide percibir claramente lo
que dicen los personajes de Carta sobre los ciegos… y que los
altavoces que se instalaron hayan sido de una calidad que no hace justicia a
una película venezolana que fue presentada por primera vez en una de las
exhibiciones de arte contemporáneo más importantes en el mundo
Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info
| La revista Vértigo es un lugar para expresarse e intercambiar ideas en libertad. No debe usarse para ofender a los demás ni para distraer la atención del tema de debate con opiniones y comentarios fuera de lugar. El editor intervendrá, si es necesario, para hacer que estas normas sean respetadas por todos. |
|
|