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crítica
Reconciliación creativa +
1/2
El tercer largometraje dirigido por el
coreógrafo y director Rob Marshall, nominado para el Oscar y ganador del
premio del Directors Guild of America (DWA) por la película musical
Chicago (2002) tiene por título Nine (2009).
El film es el resultado de llevar al
cine el musical homónimo de Broadway del año 1982, basado en el film
autobiográfico de Federico Fellini 8 y 1/2 (1963). Aunque no se
quiere ver como un “remake”, el argumento de Nine es una
reproducción del original del verdadero maestro italiano, mientras que
la puesta en escena musical no resulta sorpresiva, ya que es casi
idéntica a Chicago, donde los números teatrales pasan a expresar
los pensamientos y sentimientos de los personajes. Sin embargo, el filme
puede resultar excitante con su look estilizado y lleno de glamour para
aquéllos que no conocen la obra de Fellini y para todos los que alguna
vez se descubren perdidos en el limbo autoral, a la espera de la
avasallante energía creadora.
Guido
Contini, interpretado por Daniel Day-Lewis, es un director de cine que
pasa por una crisis creativa y existencial en la Italia heredera del
neorrealismo, pero con un imaginario desorganizado y caótico al estilo
surrealista. Tiene a todo un equipo de rodaje al borde del paroxismo,
trabajando a ciegas y a la espera de saber cuál película van a rodar. Y
es que ni el mismo “maestro” lo sabe.
Las
mujeres en el film ayudan a configurar todo un entramado de recuerdos y
fantasías, en las que Guido indulge placenteramente. Ellas copan sus
pensamientos y él las evoca como un vicio, agudizando su estado
neurótico de querer escapar de la realidad del rodaje que le espera. A
esto se le añaden sus recuerdos de la infancia llena de felicidad y
libertad, sus primeros conocimientos de sexualidad y su culposa deuda
moralista con la iglesia.
El filme cuenta con un reparto de alto
nivel: Marion Cotillard, en el papel de su esposa, Luisa; Penélope Cruz
como Carla, su amante; Nicole Kidman como su musa, Claudia; Judi Dench
como su vestuarista de confianza; Kate Hudson como la reportera de
Vogue Stephanie; la cantante de la famosa banda Black Eyed Peas,
Fergie como Saraghina, la mujer de la mala vida; y en el rol de madre de
Guido está Sophia Loren, quizás para buscar legitimizar la pieza con el
gentilicio y trayectoria de esta actriz italiana.
En el
tratamiento del filme se hace predecible la presentación de cada gran
figura femenina, que va acompañada de su propia escena musical, aunque
la manera teatral en que este acto se introduce y se ejecuta, como toda
fantasía de Guido, resulta amable para el espectador en la medida en que
éste puede diferenciar en la película un recuerdo, mostrado en blanco y
negro, de una ensoñación, mostrada en colores -caso que no ocurre en la
obra blanco y negro de Fellini-. John Myhre, diseñador de producción, y
Dion Beebe, director de fotografía, confeccionan un look brillante y
sensitivo a la moda.
Nine pudiese ser asimilado más como un logro en los
departamentos de Arte y de Fotografía, que de dramaturgia y dirección
actoral, ya que es fácil notar cómo cada actriz significativa en el
imaginario de Guido crea su personaje en única relación con él. Allí
vemos a Guido con su amante, o Guido con su esposa, o con su musa, o con
su vestuarista, o con su madre en solitario, y no vemos su acción
perturbadora en conjunto sobre el protagonista. Sólo una obertura
musical ayuda a presentar a estas mujeres importantes para el “maestro”
juntas cual esfinges, al comienzo del filme, y al final, similar a una
cartelera de corcho gigante o una vitrina -solución que aunque muy
fácil, ayuda a cerrar airosamente la intervención de las divas-. La
película, sin embargo, se sostiene actoralmente por el peso específico
que cada una de esas grandes figuras trae con su presencia y capacidad
interpretativa. Llaman la atención la ejecución de Fergie con la canción
“Be Italian” y la de Kate Hudson con “Cinema Italiano”. Ellas salvan la
mitad musical del filme.
Nine es un espectáculo articulado para entretener y para
recordar. Y si Fellini nos deja a un Guido absorto en el circo de su
mente con su niño interno libre, tocando la flauta, Rob Marshall nos
muestra a un personaje capaz de remontar su ruido interior y conquistar
su destino de director de la mano de ese mismo niño interno en una
hermosa figura conciliadora. Allí puede estar el ½ punto para llegar al
nueve desde 8 ½.
NINE Estados Unidos,
2009
Dirección: Rob Marshall Guión: Michael Tolkin, Anthony
Minghella basado en musical de Broadway Nine de Arthur Kopit
Maury Yeston y Mario Fratti. Adaptada de 8 y ½ de Federico
Fellini. Producción: Rob Marshall, John DeLuca, Marc Platt y
Harvey Weinstein. Diseño de producción: John Myhre.
Fotografía: Dion Beebe. Edición: Claire Simpson y Wyatt
Smith. Música original: Andrea Guerra. Elenco: Daniel
Day-Lewis (Guido Contini), Marion Cotillard (Luisa), Penélope Cruz
(Carla), Judi Dench (Lilli), Stacy Ferguson (Saraghina), Kate Hudson (Stephanie),
Nicole Kidman (Claudia) y Sophia Loren (Mamma). Duración: 118
minutos. Formato: Super 35 mm, color y blanco y negro, Dolby
Digital, DTS, Dolby SR, SDDS.
Ender Pérez
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